
jueves, junio 12, 2008
sábado, junio 07, 2008
Tránsitos y Geografías. Encuentro de Poesía Brasil-México
Tránsitos y Geografías. Tránsitos entre las diferencias, geografías comunes que se generan en el poema. Este encuentro quiere ser un punto de diálogo entre los registros poéticos –complejos, caóticos, contemporáneos, distantes y cercanos al mismo tiempo– de dos naciones con largas tradiciones literarias. Tesituras distintas, paisajes del centro y de la periferia. La colección es tan caótica como nos fue posible. Exactamente por eso pensamos en esta selección de poetas y poéticas como en una muestra de artes visuales: paisajes urbanos, no tan urbanos, externos, internos, íntimos, abstractos. Colecciones de paisajes. Colecciones de voces que representan un pulso, pulso de dos naciones y de sus poetas que van de lo barrial hasta la experiencia hiperintelectual en el poema. Muestra de imágenes cuya mayor linealidad está en su dispersión y en su amplia variedad de aprehensión. Bienvenidos a Tránsitos y Geografías. Encuentro de Poesía Brasil-México.
PROGRAMA
Miércoles 25 de junio, 19:30 hrs.
Presentación de Caos Portátil. Poesía contemporánea del Brasil, lectura en voz de sus autores
Participan: Víctor Cabrera, Rodolfo Mata, Clarissa Della Nina, Rodrigo Castillo
Modera: Valquiria Wey
Lectura de poesía: Angélica Freitas, Sergio Cohn (Brasil)
Sede: Centro de Estudios Brasileños Paseo de la Reforma 455, Col. Cuauhtémoc
Jueves 26 de junio, 19:00 hrs
De Capirinha y Tequila: Poesía del Brasil y de México
Lectura de poesía
Participan: Sergio Cohn, Angélica Freitas (Brasil), Luigi Amara, Mónica Nepote (México).
Presentación a cargo de Rodrigo Castillo
Sede: Casa Refugio Citlaltépetl
Presentación a cargo de Rodrigo Castillo
Sede: Casa Refugio Citlaltépetl
Citlaltépetl 25, Col. Condesa
Viernes 27 de junio, 19:30 hrs.
Tránsitos y Geografías: lectura de poetas brasileños y mexicanos
Primera mesa:
¿Hacia dónde se mueven la poesía brasileña y la poesía mexicana?
Participan: Sergio Cohn (Brasil) y Daniel Téllez (México).
Modera: Sergio Loo.
Discusión abierta al público al final de la mesa.
Segunda mesa: 20:30 hrs.
Dos geografías, dos potencias: Lectura de poesía
Participan: Angélica Freitas, Sergio Cohn (Brasil), Juan Carlos Cano, Rocío Cerón, Minerva Reynosa, César Silva Márquez, Marisela Guerrero (México)
21:30-23:30 Cierre del encuentro, cóctel brasileño y música electrónica
Música a cargo de Bishop y Daesfunka
Sede: Centro de Estudios Brasileños
Paseo de la Reforma 455, Col. Cuauhtémoc
Organizan
Ediciones El billar de Lucrecia / Embajada del Brasil / Centro de Estudios Brasileños
Sedes:
Centro de Estudios Brasileños
Paseo de la Reforma 455, Col. Cuauhtémoc
Tel. 5553.3183 / 5286.5456
Casa Refugio Citlaltépetl
Citlaltépetl 25, Col. Condesa
Tel. 5211.4446 / 5211.3264
Entrada gratuita a todas las actividades.
jueves, junio 05, 2008
Ediciones El billar de Lucrecia en el XVI Festival de Poesía de Bogotá
En un bar, el Casa de Citas, Rocío Cerón, editora de EBL, leyendo algunos poemas de Caos portátil, poesía contemporánea del Brasil, acompañada de Carmina Estrada quien presentó la revista Punto de Partida editada por la UNAM y Federico Diazgranados, amigo, organizador y poeta bogotano.

Ecos de las noches bogotanas.... Abajo a la izquierda: Daniel del Perú, Yohanna Jaramillo directo de Tijuana, atrás Mercelo Baez de Ecuador, Rocío Cerón
de México, DF, Pablo Maire de Chile y Xavier Oquendo, ecuatoriano de corazón.

En esta fotito, recordando a Mr Tiger, Cerón, Oquendo y Baez....grrgrrrgrr....

Ecos de las noches bogotanas.... Abajo a la izquierda: Daniel del Perú, Yohanna Jaramillo directo de Tijuana, atrás Mercelo Baez de Ecuador, Rocío Cerón
de México, DF, Pablo Maire de Chile y Xavier Oquendo, ecuatoriano de corazón.
En esta fotito, recordando a Mr Tiger, Cerón, Oquendo y Baez....grrgrrrgrr....
El billar de Lucrecia ya llegó a ¡BOGOTÁ!
Sí queridos lectores desde ahora podrán encontrar nuestros títulos en la librería
BIBLOS
Avenida 82 Nº 12ª-21
(por el Centro Comercial Andino)
Tel. 218-1831
www.bibloslectores.com
A partir de julio también estaremos en la librería del Centro Cultural Gabriel García Márquez del Fondo de Cultura Económica, en Bogotá.
BIBLOS
Avenida 82 Nº 12ª-21
(por el Centro Comercial Andino)
Tel. 218-1831
www.bibloslectores.com
A partir de julio también estaremos en la librería del Centro Cultural Gabriel García Márquez del Fondo de Cultura Económica, en Bogotá.
domingo, mayo 04, 2008
Ediciones El billar de Lucrecia viajará desde MTY hasta la Patagonia
Sí, gracias a que nos unimos al proyecto LABORATORIO EN MOVIMIENTO, un proyecto ecológico y de concientización sobre el calentamiento global y la posibilidad de pensar-crear-construir-lograr un mundo más VERDE y más sano y justo para nosotros y los chavales que dejemos en este planeta.
Bajo él volante de Agnes Merat y Chimi Gutiérrez, distintas ciudades y países (desde Monterrey, México hasta la Patagonia, pasando por 13 países) tendrán la posibilidad de ver la camioneta del Lab en Movimiento que funciona gracias a un convertidor que hace del aceite comestible usado un biodiesel que mueve la camioneta y el proyecto.
Irán parando en comunidades, universidades y centros culturales hablando sobre ecología. Su proyecto ha sido financiado gracias a la sociedad civil (de donde todos sabemos que provendrán los verdaderos cambios en todos los aspectos) gracias a una cuadrícula que hicieron en la camioneta donde cada cuadrito de 4x4 cms cuesta $100 pesitos mexicanos (10 dlls) y así viajas con ellos!!!!
Ediciones El billar de Lucrecia, con su apasionado espíritu por la América Latina, se ha unido a Laboratorio en Movimiento porque creemos que este tipo de experiencias unifican nuestro sentido de hermandad y nos hacen reflexionar sobre el futuro de nuestro mundo.
Ingresa a www.laboratorioenmovimiento.com
y viaja con Agnes y Chimi en esta ¡aventura verde!
Bajo él volante de Agnes Merat y Chimi Gutiérrez, distintas ciudades y países (desde Monterrey, México hasta la Patagonia, pasando por 13 países) tendrán la posibilidad de ver la camioneta del Lab en Movimiento que funciona gracias a un convertidor que hace del aceite comestible usado un biodiesel que mueve la camioneta y el proyecto.
Irán parando en comunidades, universidades y centros culturales hablando sobre ecología. Su proyecto ha sido financiado gracias a la sociedad civil (de donde todos sabemos que provendrán los verdaderos cambios en todos los aspectos) gracias a una cuadrícula que hicieron en la camioneta donde cada cuadrito de 4x4 cms cuesta $100 pesitos mexicanos (10 dlls) y así viajas con ellos!!!!
Ediciones El billar de Lucrecia, con su apasionado espíritu por la América Latina, se ha unido a Laboratorio en Movimiento porque creemos que este tipo de experiencias unifican nuestro sentido de hermandad y nos hacen reflexionar sobre el futuro de nuestro mundo.
Ingresa a www.laboratorioenmovimiento.com
y viaja con Agnes y Chimi en esta ¡aventura verde!
sábado, abril 19, 2008
Ediciones El billar de Lucrecia genera diálogos
martes, marzo 25, 2008
América Latina, rota
jueves, marzo 20, 2008
DEL CAOS, UNA GEOGRAFÍA POÉTICA A REVISIÓN
Apuntes para describir una planicieSobre Caos portátil. Poesía contemporánea del Brasil
por Víctor Cabrera
En las primeras líneas de su presentación a Caos portátil. Poesía contemporánea del Brasil, Camila Do Valle escribe: "Una selección de poesía siempre (con)forma un paisaje. En el caso de ésta, se podría tener la impresión de que se trata de un paisaje muy contemporáneo: poetas nacidos en las décadas de 70 y 80. Pero en realidad, este libro (com)porta muchos paisajes: así, en plural."
Después de revisada un par de veces esta muestra, no puedo sino disentir de al menos una de tales afirmaciones: Estoy de acuerdo con Camila en la primera de ellas, pero habría que aclarar: el paisaje que conforma una selección [de poetas, narradores o futbolistas, para estar a tono con la nacionalidad de la poesía que hoy presentamos] será siempre fragmentario, incompleto y, por lo tanto, perfectible, y su horizonte estará definido más por la mirada y las cualidades combinatorias de quien observa, califica, discierne, descarta y escoge, que por el talento y/o las virtudes de los seleccionados. Para decirlo de manera pedestre, no es igual el Ronaldinho de Rijkaard al de Dunga.
Matizada por la posibilidad [ese “se podría tener la impresión”], la certeza cronológica de la segunda declaración, antes que confirmar lapidariamente y arriesgarse de más, propone: que sean los lectores los que se sumerjan en el caos y decidan por ellos mismos si, más allá del rigor temporal que impone la inclusión de autores nacidos en una determinada época, esos textos les resultan, en la forma y el discurso, verdaderamente “muy contemporáneos”. Y en eso podremos estar o no de acuerdo.
Difiero, entonces, de la tercera proposición (“este libro [com]porta muchos paisajes: así, en plural”) por dos razones: como dije hace un momento, lo que prevalece en una selección, muestra, florilegio o como quiera que se le llame a una reunión generalmente arbitraria de textos y autores, es la mirada de su antólogo, su idea de ―en este caso― la poesía contemporánea y su afán de compartir o imponer, dependiendo de su autoridad y su prestigio, dicha idea a sus lectores. Y lo que prevalece, en este caso, es un paisaje conformado por una mirada doble: la de la propia Camila Do Valle y la de Cecilia Pavón, seleccionadoras de estos 11, no, 13 poetas (esto es, el equipo completo más dos suplentes que cada quien podrá alinear según sus preferencias). En segundo lugar, instalado ya en mi propia lectura, no alcanzo a vislumbrar desde ella ese paisaje múltiple al que se refiere Do Valle. Lo que veo, sí, es uno discontinuo, sucesorio, poblado de claroscuros o, para decirlo paisajísticamente, con sus crestas y sus valles: zonas de niebla y regiones de luz, amplios espacios de tanteo y otros, menos vastos y abundantes, de verdadera consolidación poética.
Lo que encuentro, antes que esa variedad que desea la compiladora, es la homogeneidad de tonos, discursos y hasta formas, previsible cuando se piensa en la naturaleza de un sello editor que asume valiente, temeraria y febrilmente el riesgo de privilegiar en sus publicaciones la poesía postvanguardista o ultravanguardista o neovanguardista de América Latina, frente a otros quizá mejor peinados (quiero decir engominados) o menos propositivos y en todo caso más afectos a eso que llamamos, positiva o infamantemente, Tradición.
Como en otras muestras o antologías de las poesías latinoamericanas más o menos recientes, lo que puedo observar es una búsqueda de contemporaneidad en la que los autores, en su afán por resultar forzosa y necesariamente rupturistas, terminan por ser sospechosamente semejantes uno a otro. Esta adopción de formas y fórmulas poéticas cada vez más generalizadas (piénsese, por poner un ejemplo, no en el poema en prosa, sino en la versión más narrativa de ésta) revele acaso un programa generacional en América Latina: el de ser uniformemente actuales. Lo malo es que las formas adoptadas parecen no ser siempre el mejor andamio para un fondo discursivo por lo demás confuso. Justamente allí donde no parece haber ese discurso de fondo, sugiere la lectura de estos poetas, hay un vacío, esto es, el simulacro que somos y habitamos: las sociedades de consumo, la televisión y la red omnipresente, el reality show que suplanta a la real life. También lo otro: la injusticia y la violencia secular de nuestras urbes, su disfrazada oferta de hastío, la pérdida de la esperanza. Y para confirmar[me] esta idea, escojo tres versos de Elisa Andrade Buzzo, una de las jóvenes poetas incluidas en estas páginas, “[…] cuando termina la voluntad/ De decir/ Sobran sonidos guturales”.
Quizá sea esta la razón de que un buen número de los poetas incluidos en el libro parezcan urgidos de forzar los límites de la poesía en general, y del poema en particular, de hacer que todo quepa en ellos, de transformar cada palabra por la alquimia de la disrupción del espacio en blanco, del metatexto, de aquella prosa camuflada, incluso del balbuceo mencionado por Andrade Buzzo. Y es en este sentido que leo un puñado de frases programáticas que los autores intercalan en sus versos a manera de poéticas personales: “transformar toda la harina en pan” (Elisa Andrade Buzzo); “Hay un residuo de futuro en el viento”, “[…] la libertad total en el reino de la imposibilidad” (Sergio Cohn); “Continúo una tradición que sigue hablando sola” (Camila Do Valle); “¿y si nos libramos de ezra pound?” (Angélica Freitas); “pienso en el canto/ en las modulaciones de la voz/ en los lugares vacíos/en los espacios en blanco// y el resto es ortografía” (Izabella Guerra Leal); “Desconfío de las ideas, sé que todo poema es una navaja” (Augusto de Guimaraens Cavalcanti); “Nuestra juventud todavía no encontró el bar adecuado y la hora de parar”, “pedimos la bendición y vamos a dormir en el espejo/ taponado de referencias analgésicas” (Andre Monteiro).
A veces estas consignas logran consolidarse más allá de sí mismas y es entonces cuando la poesía surge y supera los sucesivos tonos de denuncia o lamento social, la autorreferencia, la metatextualidad y el intertexto, la verbosidad excesiva y el excesivo laconismo. Menciono un par de casos que son los mejores ejemplos de esta sospecha pues se trata, a mi parecer, de las voces más sólidas y maduras, de las muestras más constantes de todo el libro: la propia Camila Do Valle y Angélica Freitas.
En algunas ocasiones desde la ironía y en otras desde la encendida arenga de tintes feministas, pero a veces también, decantados puntualmente esos discursos, desde su voz más natural e íntima, es decir, más poética, Do Valle despliega sus mejores recursos y se erige como una verdadera conciencia social, ácida, corrosiva, más allá del puro y duro panfleto.
Angélica Freitas, por su parte, asume plenamente el humor como su más prestigiosa herramienta poética. Iconoclasta, Freitas pone en entredicho el canon poético-literario occidental para desmoronarlo por la vía de ese humor efectivo por venenoso. Lo suyo, declara la autora, no son Gertrude Stein (esa señora culona que se tira pedos en la tina) ni el viejo Pound loco en su jaula de Pisa, sino las canciones de la radio y un batido de Rilke con helado para las noches de insomnio.
Otro caso que llama mi atención es el de Sergio Cohn, quien y haciendo uso de herramientas disímiles a las de Do Valle y Freitas (e incluso a las del resto de los autores), destaca en la muestra como una anomalía: un poeta mesurado que no apuesta ni por el desbordamiento verbal ni la pirotecnia de la imaginería, sino que parece avanzar seguro hacia una poética de la decantación. Lo demás parecen numerosas tentativas entre las que aparece de pronto, como un hallazgo, extraordinario por inesperado, la poesía.
En su triple acepción, la palabra caos designa lo mismo el “estado amorfo e indefinido que se supone anterior a la ordenación del cosmos”, “confusión y desorden” y un “comportamiento aparentemente errático e impredecible de algunos sistemas dinámicos”. Podría escoger cualquiera de ellas para definir la naturaleza de este volumen, aunque prefiero atender a la etimología griega del vocablo, que refiere una “abertura”. Me gustaría, entonces, hacer una invitación a leer este Caos portátil no como un desorden de bolsillo sino como una grieta desde la que vislumbremos la posibilidad de un panorama distinto.
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